Osteopatía estructural

El enfoque estructural de la osteopatía observa al paciente desde una perspectiva mecánica, considerando la relación recíproca que existe entre la estructura, en este caso huesos, músculos, articulaciones y tejido conectivo;  y su función. Los objetivos de este abordaje serán aliviar el dolor, mejorar la movilidad y eliminar o atenuar aquellas disfunciones del aparato músculo esquelético que puedan estar afectando a la salud en general.

Las alteraciones mecánicas en la postura, la disminución de la capacidad de movimiento de una determinada articulación o la falta de capacidad de acomodación del tejido conectivo (fascias, tendones, ligamentos) disminuirán el potencial de adaptación del cuerpo al estrés de origen interno o externo, pudiendo comprometer las funciones neurológica, vascular o  metabólica del organismo.

En la osteopatía observamos al individuo como un conjunto de sistemas interactivos y dinámicos y por tanto en nuestra práctica exploramos las relaciones existentes entre la estructura corporal, sus órganos y sistemas, y su mente y emociones. A través del enfoque estructural investigamos los problemas que afectan al cuerpo estructural y como dichas alteraciones perturban también el equilibrio del cuerpo en general (físico, energético, emocional y mental).

El abanico de problemas a  los que se pueden ayudar desde la osteopatía estructural es muy amplio abarcando desde dolores lumbares y cervicales, ciáticas, dolores sacroilíacos, dolores de cabeza, migrañas,  etc.

Javier Villar Brea. MROE.427